Fuente del Hocino II
- Localidad: Fuertescusa
- Cuenca hidrográfica: Tajo
- Río: Escabas
- Espacio: Red Natura
- Acceso: Libre
- Coordenadas: 40.480723, -2.185606
Galería fotográfica
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Ubicación de Fuente del Hocino II
Disponibilidad de agua
Tiene agua, según la climatología. Es necesario un recipiente para coger agua
Descripción
Manantial situado en la ladera izquierda del Hocino (según ascendemos por el mismo), en el borde entre el monte y los cultivos que se extendían por el fondo del vallejo. El agua fluye por un discreto agujero en el suelo en la base de un pequeño talud de tierra tapizado por herbáceas. El agua nada más ver la luz corre por una reguera de escasa entidad, hecha por la fuerza del agua, y tras quedar vista a lo largo de unos 3 metros se introduce entre el denso matorral para desaparecer.
El manantial toma el nombre del paraje en el que se encuentra ?El Hocino-. El ordinal lo hemos añadido para poder distinguir el nacimiento de otros cercanos con la misma denominación.
Flora
El nacimiento se encuentra en la base de la ladera, en la línea divisoria entre el monte y los bancales cultivables. El monte que crece en las laderas que delimitan los bancales y por encima del manantial está dominado por pinos laricios de todas las edades, con alguna presencia de encinas y quejigos. El matorral está integrado por especies como espinos albares, agracejos, sabina mora, rosales, zarzas, enebros, bojes, romeros y aliagas. Vemos nogueras y otros frutales, vestigios de la producción agrícola de antaño. Alrededor del nacimiento, las regueras y los estanques el suelo se tapiza de pasto fresco y juncos, además de la vegetación acuática presente en el interior de la columna de agua de las albercas.
Entorno
El Barranco del Hocino ?en el que se encuentra el manantial- es un estrecho y profundo vallejo muy cercano al casco urbano de Fuertescusa. El fondo del barranco tiene un sustrato rico y bueno para los cultivos; lo que añadido a la presencia de manantiales con los que regar hizo que este terreno se adaptase para cultivar pequeños huertos familiares. La dificultad era la pendiente del valle, que fue solucionada mediante la creación de una sucesión de bancales soportados sobre muros de piedra seca. Así es todo el Hocino, una cadena de bancales hoy sin cultivar e invadidos parcialmente por la presión que ejerce el monte de las laderas, pero todavía quedan esos muros de piedra, algunos en buen estado.