Fuente del Hocino I
- Localidad: Fuertescusa
- Cuenca hidrográfica: Tajo
- Río: Escabas
- Espacio: Red Natura
- Acceso: Libre
- Coordenadas: 40.479345, -2.184337
Galería fotográfica
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Ubicación de Fuente del Hocino I
Disponibilidad de agua
Tiene agua. Dudosa salubridad del agua
Descripción
De los tres manantiales que comparten nombre este es el que se sitúa en una cota más baja. El manantial se encuentra represado, surgiendo el agua por un agujero abierto en la pared de cota superior del estanque que lo represa. Brota una buena cantidad de agua y se aprecia claramente la corriente sobre la superficie de la lámina de agua de la alberca por lo que pensamos que el punto de afloramiento está al mismo nivel que la capacidad máxima de embalse. El estanque tiene forma irregular pero tiende a definir una especie de rectángulo, con una longitud máxima de 7 metros por un ancho máximo de 4 m. Su superficie es de poco más de 20 metros cuadrados y la columna de agua tiene un espesor aproximado de 50 cm.
El manantial toma el nombre del paraje en el que se encuentra ?El Hocino-. El ordinal lo hemos añadido para poder distinguir el nacimiento de otros cercanos con la misma denominación.
Flora
El monte está dominado por pinos laricios de todas las edades, con alguna presencia de encinas y quejigos. El matorral está integrado por especies como espinos albares, agracejos, mimbreras, cornejos, sabina mora, rosales, zarzas, enebros, bojes, romeros y aliagas. Vemos nogueras y otros frutales. Alrededor del nacimiento, las regueras y los estanques el suelo se tapiza de pasto frescos, juncos y algún chopo, además de la vegetación acuática presente en el interior de la columna de agua de las albercas.
Entorno
El Barranco del Hocino ?en el que se encuentra el manantial- es un estrecho y profundo vallejo muy cercano al casco urbano de Fuertescusa. El fondo del barranco tiene un sustrato rico y bueno para los cultivos; lo que añadido a la presencia de manantiales con los que regar hizo que este terreno se adaptase para cultivar pequeños huertos familiares. La dificultad era la pendiente del valle, que fue solucionada mediante la creación de una sucesión de bancales soportados sobre muros de piedra seca. Así es todo el Hocino, una cadena de bancales hoy sin cultivar e invadidos parcialmente por la presión que ejerce el monte de las laderas, pero todavía quedan esos muros de piedra, algunos en buen estado.