Fuente de la Dehesa
- Localidad: Fuertescusa
- Cuenca hidrográfica: Tajo
- Río: Escabas
- Espacio: Red Natura
- Acceso: Libre
- Coordenadas: 40.463357, -2.136372
Galería fotográfica
Haz clic sobre la imagen para ampliar
Ubicación de Fuente de la Dehesa
Disponibilidad de agua
Tiene agua. Fácil acceso al agua
Descripción
Estamos ante una fuente tradicional con una construcción rústica a base de piedra vista unida con cemento. Consta de un paramento con una longitud total de 2,5 metros, de la parte central y casi a ras del suelo, sale un caño que vierte en un pilón. El agua sale de la pila a través de una escotadura practicada en la esquina inferior izquierda y se conduce, ladera abajo según la máxima pendiente, a través de una canaleta de cemento. Esa conducción deja el agua en un gran estanque lleno de tierra que se ha recuperado parcialmente, de tal forma que se genera una charca que es usada por la fauna silvestre.
La fuente toma el nombre del paraje en el que se encuentra que, a su vez, hace referencia a un tipo de sistema forestal ?La Dehesa?.
Flora
En toda la zona existe un bosque maduro, dominado en su estrato arbóreo por pinos laricios que se acompañan también de quejigos. El matorral que crece bajo el dosel arbóreo está integrado fundamentalmente por especies como el boj, aliagas, romeros, encinas, enebros, agracejos, rosales, hiedra, madreselvas, espinos albares y zarzas. En la orla de vegetación que se proyecta a lo largo del arroyo el matorral se hace más denso y aparecen especies como alguna sarga, cornejos, aligustres o morrioneras. Justo delante de la fuente hay una gran sarga además de un chopo de magnífico porte. En los rodales más frescos y húmedos el suelo se cubre de un fresco pasto y juncos.
Entorno
La fuente está en el mismo seno de un vallejo, a escasos metros del arroyo y tan solo a una diferencia de cota de éste de 4 o 5 metros. El Arroyo de la Dehesa discurre por un pequeño y encajonado valle que forma parte de la tortuosa orografía de la zona. Todos los alrededores de la fuente están cubiertos por monte y en la zona, de cuando en cuando, aparecen bancales en las zonas más propicias para la agricultura, estableciéndose gracias a paredes de piedra seca; hoy la inmensa mayoría de esas pequeñas zonas de cultivo están abandonadas y el monte las ha ido colonizando poco a poco.